Para comprender la medicina prehispánica y la función que tenían las plantas hay que conocer la forma en cómo se concebía la vida y el mundo por algunas civilizaciones prehispánicas, para algunas de ellas existieron elementos significativos que eran considerados para su cosmovisión. Entre esos elementos se encuentran:
1) LO SAGRADO Y DIVINO:
La existencia y la influencia de los Dioses en su vida, constituyeron experiencias y teorías religiosas girando alrededor del culto a los seres supremos. El sol ocupaba un lugar especial por ser la natural morada de los dioses que fecundaba a la tierra para dar origen a todo, las plantas, los animales y el hombre. De la multitud de dioses aborígenes, había algunos que estaban dedicados a la protección de la salud y la lucha contra la enfermedad. Creían que algunos dioses causaban enfermedades, por ejemplo para los Nahuas el dios Tezcatlipoca era el responsable de las enfermedades contagiosas e incurables.
2) RELACIÓN CUERPO ESPÍRITU:
Según esta concepción, el hombre estaba constituido por cuerpo y espíritu formando una unidad concebida por una idealidad superior. El equilibrio, la integridad y la armonía, eran los elementos esenciales de la percepción aborigen del cuerpo, en la que existían relaciones entre los aspectos físicos, psicológicos y sociales del mismo. Creían que el organismo humano era morada del cuerpo y alma, existiendo en una constante relación biunívoca con la naturaleza, por lo que requería de cuidado, atención y veneración.
3) LA CONCEPCIÓN DE LA VIDA COMO UNIDAD:
Para algunas civilizaciones como los hincas, la vida y la existencia misma no se hallaba dividida, la vida era única y total, existiendo el hombre y los demás reinos de la naturaleza como un continuo todo.
4) LA NATURALEZA CON VIDA:
En este sentir mítico y religioso un científico llamado Cassirer expresó “ la naturaleza se convierte en una gran sociedad, la sociedad de la vida. El hombre no ocupa un lugar destacado en esta sociedad; forma parte de ella pero en ningún aspecto se halla situado más alto que ningún otro miembro. La vida posee la misma dignidad religiosa en sus formas más humildes y más elevadas; los hombres y los animales, los animales y las plantas se hallan a este mismo nivel”.
5) LAS RELACIONES SOCIALES:
Se reconocía la importancia de normas comunitarias de las comunidades o tribus a las que pertenecían, creyendo que dichas normas sociales actuaban como elementos supuestamente divinos, creando matrices de conducta que si se trasgredían podían ocasionar graves daños y enfermedades.
Considerando todos los elementos anteriores, su concepción de la salud y la enfermedad fue diferente al concepto que tenemos actualmente, la salud era considerada como el resultado de la relación armónica entre el hombre, la concreción de lo sagrado o divino, la naturaleza y la sociedad a la cual formaban parte, en donde la trasgresión o no cumplimiento de las normas generadas era causa de las enfermedades, además, la enfermedad podría llegar a través de un daño hecho a la persona al quitarle lo substancial de su ser, espíritu ya sea provocado por otras personas ( mal de ojo) o por descuidos de su propio organismo.
La enfermedad se consideraba como una presencia independiente del individuo, incorporada temporalmente al hombre, aunque sin dejar de permanecer extraña a él. Por lo que las enfermedades tenían un origen sobrenatural, natural o identificable, las enfermedades sobrenaturales tenían su origen en las transgresiones a las normas religiosas o sociales y solo podían ser curadas por el curandero, el adivino, el mago, el curandero y las naturales que eran provocadas por las influencias del frío calor, acción de las fases lunares, o condiciones personales como el exceso de bebidas alcohólicas, mal comportamiento, ira retenida, deseos o antojos insatisfechos, etc.
Para curar las enfermedades los nativos tenían tres importantes terapias usadas frecuentemente: la terapia natural, la religiosa y la psicológica; y una mezcla de las dos, que era la más importante.
La terapia natural tenía su importancia relacionada con problemas de cabeza, ojos, dientes, estómago, fracturas, heridas, etc. Curaban con hierbas, substancias naturales, minerales y animales. Los nativos pensaban que las plantas y los minerales ten con ellos para ayudar mejor al enfermo.
Otra terapia es una curación que se compone de aspectos psicológicos y religiosos. Para que ayude hay que creer en poderes divinos y en los gestos de los curadores. No es muy usada por que muchos la ven como algo mágico e inútil. Dentro de esta terapia otra vez hay diversas formas de curar. Un ejemplo es la invocación. La gente pide que los Dioses le quiten la enfermedad. Otro ejemplo son las limpias, donde las hierbas extraen “los malos aires“ del cuerpo del enfermo. El curandero frota el cuerpo del enfermo con un manojo de hierbas de olores diferentes. Con estas hierbas, que el enfermo ha tenido que llevar al médico, se limpia la enfermedad. La curación más usada es la terapia mixta, que es una curación que emplea las dos ya mencionadas.
Es de comprenderse que ante la forma de ver la vida, el ser humano, la naturaleza y la importancia de vivir en sociedad por las civilizaciones prehispánicas, la concepción actual de la salud y de la enfermedad sólo se acerca a la concepción tan sabia que tenían nuestros ancestros.
Nuestra filosofía Mexcáli rescata la forma de ver las plantas como elementos dignos de la naturaleza, en una relación recíproca con el hombre y siendo parte de un continuo todo como la vida misma.